Descripción
Árbol mediano de hojas opuestas, simples y brillantes, con flores pequeñas, blancas o rosadas, dispuestas en panículas. Su corteza es muy apreciada desde tiempos coloniales por contener alcaloides medicinales, entre ellos la quinina. Es el árbol nacional del Perú y figura en su escudo de armas como símbolo de salud y riqueza natural.
Cuenta la historia que, en Lima, allá por 1631, doña Francisca Henríquez de Ribera, esposa del virrey del Perú Don Luis Jerónimo Fernández de Cabrera, conde de Chinchón, enfermó gravemente de terciana (una forma de malaria), enfermedad endémica del valle del Rímac.
La medicina tradicional fracasa y los doctores atinan solo a desahuciarla. Interviene entonces un sacerdote jesuita quien logra su recuperación gracias a un remedio que le había traído un indio llamado Pedro de Leyva, descubridor de las bondades medicinales de la cascarilla o corteza de la quina, un alcaloide natural con propiedades antipiréticas, antipalúdicas y analgésicas. Recuperada la virreina, la planta de la quina recibió el nombre científico de Chinchona en su honor, olvidándose de su verdadero descubridor, y hoy luce en el escudo del Perú.
Al principio el uso de la quina encontró fuerte oposición en Europa y en Salamanca se sostuvo que caía en pecado mortal quien la recetara, pues sus virtudes eran debidas a pacto de los peruanos con el diablo. En Lima, el pueblo llamó al remedio “los polvos de la condesa” durante generaciones.
Distribución y hábitat
Crece en bosques montanos y nubosos entre los 1,000 y 3,000 m s.n.m.
Prefiere climas húmedos, templados y frescos.
Actualmente cultivada en varios países tropicales, incluida la India, tras su exportación en tiempos coloniales.
Usos tradicionales Medicinales ancestrales
Los pueblos andinos utilizaban la infusión de corteza para bajar fiebres y tratar escalofríos.
Empleada contra el paludismo mucho antes de su adopción por Europa.
Cultural:
En el Perú colonial fue llamada “El árbol milagroso de los Andes”.
Símbolo patrio del Perú desde 1825, representando la riqueza botánica del país.
Usos medicinales documentados
La corteza contiene alcaloides quinolínicos, siendo el más famoso la quinina, que revolucionó la medicina como tratamiento contra la malaria.
Otros alcaloides presentes: quinidina (antiarrítmico), cinchonina y cinchonidina.
Acción antipirética, analgésica, antiinflamatoria y antipalúdica.
La quinina es considerada el primer fármaco eficaz contra enfermedades infecciosas en la historia de la medicina moderna.
Características botánicas
Altura: entre 5 y 15 m.
Hojas: opuestas, ovales, coriáceas, de 10–25 cm de longitud.
Flores: pequeñas, tubulares, fragantes, agrupadas en panículas.
Fruto: cápsula leñosa con numerosas semillas aladas.
Corteza: gris-parduzca, áspera y amarga, con estrías longitudinales.
Principios activos
Alcaloides: quinina, quinidina, cinchonina, cinchonidina.
Otros compuestos: taninos, flavonoides y quinonas.
Importancia ecológica
Especie propia de los bosques nubosos andinos, ecosistemas altamente frágiles y de gran biodiversidad.
Sus flores atraen insectos polinizadores, y sus semillas aladas se dispersan con el viento.
Estado de conservación
La sobreexplotación histórica por la demanda de quinina llevó a una drástica disminución de poblaciones silvestres.
Hoy en día se encuentra en peligro de extinción en su hábitat natural.
Se cultiva en plantaciones, pero la presión sobre las especies nativas andinas aún preocupa.
Referencias
Honigsbaum, M. (2001). The Fever Trail: The Hunt for the Cure for Malaria.
Phillipson, J. D. (2001). Quinine: The quintessential antimalarial. Phytochemistry.
Ministerio del Ambiente del Perú (2018). Árbol de la Quina: símbolo patrio y patrimonio natural.